Ingeniería
Due diligence técnica: lo que el estado financiero no dice
Comprar una planta sin evaluar el activo físico es comprar el pasivo de otro con descuento aparente.
16 julio 2026· 8 min de lectura

En una adquisición industrial, el estado financiero cuenta el pasado del activo. La due diligence técnica cuenta su futuro: cuánto le queda, qué le falta y qué costará mantenerlo produciendo al nivel que sustenta la valuación.
Cinco frentes que no se pueden delegar al vendedor
Capacidad real versus nominal: la placa dice una cosa; el histórico de producción y los cuellos de botella dicen otra.
Integridad mecánica: espesores, corrosión, criticidad de equipos y antigüedad efectiva de los componentes que no se pueden reemplazar en caliente.
CAPEX diferido: la lista de trabajos pospuestos por presupuesto. Es la deuda invisible del activo.
Cumplimiento normativo y ambiental: permisos vigentes, condicionantes, pasivos de suelo y obligaciones heredadas.
Dependencia de personas: cuántas operaciones críticas viven en la cabeza de tres técnicos sin documentación.
El precio se negocia con el estado financiero. El retorno se define con el estado del activo.
Cómo se traduce en la negociación
Cada hallazgo debe convertirse en una de tres cosas: ajuste de precio, retención en escrow o condición precedente al cierre. Una due diligence que produce un informe sin traducción económica no protegió a nadie.
El costo de este trabajo rara vez supera el 1% del valor de la transacción, y suele mover el precio o las condiciones en un orden de magnitud superior.


