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Ingeniería/Legal

No todas las preguntas de un juicio son jurídicas

Cuando una controversia exige entender una obra, un equipo, un inmueble, un daño o una operación, el conocimiento técnico puede convertirse en una pieza decisiva para impartir justicia.

1 de septiembre de 2026· 8 min de lectura

Una empresa construye una instalación y surge una controversia.

El cliente afirma que existen defectos. El constructor sostiene que cumplió con las especificaciones.

Los abogados pueden discutir contratos, obligaciones, incumplimientos y responsabilidades.

Pero alguien tendrá que responder otras preguntas:

¿La obra fue correctamente ejecutada?

¿Los materiales corresponden a lo especificado?

¿La falla provino del diseño, de la construcción, del mantenimiento o de la operación?

¿Cuánto cuesta realmente reparar el daño?

¿Cuál es el valor de un inmueble, una maquinaria o una instalación?

¿Un equipo funcionaba dentro de los parámetros para los que fue diseñado?

Esas preguntas ya no son únicamente jurídicas.

Son técnicas.

Y es ahí donde aparece una figura profesional que muchas veces permanece fuera de la conversación empresarial hasta que surge un conflicto: el perito.

¿Qué hace realmente un perito?

Un juez no tiene por qué ser ingeniero, arquitecto, contador, médico, valuador, especialista ambiental, informático o experto en maquinaria.

Su especialidad es el Derecho.

Por eso existen situaciones en las que, para comprender determinados hechos, la autoridad jurisdiccional necesita apoyarse en personas que posean conocimientos especializados.

La legislación procesal reconoce precisamente esa necesidad: la prueba pericial procede cuando para resolver una cuestión se requieren conocimientos especiales en una ciencia, arte, técnica o industria.

El perito entra entonces al procedimiento para analizar determinados hechos desde su especialidad y emitir una opinión técnicamente sustentada.

Pero aquí aparece una diferencia importante.

Saber mucho de una materia no convierte automáticamente a alguien en un buen perito.

El especialista tiene que transformar su conocimiento en algo mucho más exigente:

una conclusión técnica explicable, documentable, reproducible y defendible.

Dos caminos para llegar al peritaje

Desde una perspectiva empresarial, resulta útil entender que existen al menos dos rutas diferentes.

VÍA PRIVADA

Empresa / Particular

Abogado / Necesidad técnica

Especialista

Perito de parte

Dictamen

Una empresa puede necesitar conocimiento especializado incluso antes de iniciar un procedimiento judicial.

Pensemos en una controversia relacionada con una construcción.

Antes de demandar quizá sea necesario saber qué ocurrió, documentar las condiciones de la obra, identificar fallas, determinar posibles causas y cuantificar económicamente sus consecuencias.

El especialista puede participar inicialmente como asesor técnico.

Si posteriormente existe un litigio y la prueba pericial resulta procedente, ese experto puede ser propuesto como perito de una de las partes, cumpliendo las reglas del procedimiento correspondiente.

Esto permite entender una distinción importante:

contratar a un experto no es exactamente lo mismo que designar formalmente a un perito dentro de un juicio.

El primer acto es profesional y contractual.

El segundo tiene consecuencias procesales.

VÍA JUDICIAL

Órgano jurisdiccional

Necesidad de conocimiento especializado

Procedimiento de designación

Perito

Dictamen

Existe también una segunda vía.

Los órganos del Poder Judicial de la Federación pueden requerir especialistas para auxiliarles técnicamente en determinados procedimientos.

Para ello existe una Lista de personas que pueden fungir como peritas o peritos ante los órganos del Poder Judicial de la Federación, organizada por materias, especialidades y Circuitos Judiciales.

Su finalidad es facilitar la identificación de profesionistas que hayan acreditado determinados requisitos para proporcionar auxilio pericial.

La regulación establece procedimientos para su designación, aceptación, honorarios, elaboración del trabajo y pago.

Esto configura un mercado profesional completamente distinto al de la contratación privada.

El perito de parte

En algunos procedimientos cada una de las partes puede presentar su propio especialista.

Esto tiene lógica.

Dos empresas pueden observar el mismo problema técnico y llegar a conclusiones diferentes.

Un constructor podría sostener que determinada fisura no compromete estructuralmente una obra.

El propietario podría presentar un dictamen que concluya precisamente lo contrario.

Ambos especialistas deberán explicar cómo llegaron a sus conclusiones.

Y ahí aparece algo fundamental:

un dictamen no debería adquirir credibilidad solamente por el currículum de quien lo firma.

Importan también:

la metodología utilizada;

la calidad de la información analizada;

las inspecciones realizadas;

las normas técnicas consideradas;

la trazabilidad de las evidencias;

la lógica de las conclusiones;

y la capacidad del especialista para responder preguntas sobre su trabajo.

Por eso el verdadero trabajo del perito no termina necesariamente cuando entrega un documento.

Dependiendo del procedimiento, puede tener que presentarse ante la autoridad, explicar verbalmente sus conclusiones y responder cuestionamientos.

Cuando el órgano jurisdiccional necesita al especialista

El Poder Judicial de la Federación cuenta con mecanismos para identificar especialistas.

Actualmente, el Órgano de Administración Judicial integra anualmente una Lista de personas que pueden fungir como peritas o peritos, organizada por ramas, especialidades y Circuitos Judiciales.

La Convocatoria correspondiente a 2027 permite observar la amplitud del campo.

Entre las materias consideradas se encuentran arquitectura, construcción, topografía, urbanismo, diversas ramas de ingeniería, valuación, ciencias ambientales, medicina, auditoría, contabilidad, informática, informática forense y muchas otras.

La convocatoria incluso identifica algunas como materias más solicitadas del servicio pericial.

Esto resulta especialmente interesante desde una perspectiva profesional.

La justicia necesita Derecho.

Pero también necesita, en determinados asuntos, ingeniería, arquitectura, medicina, finanzas, tecnología, valuación y conocimiento especializado de numerosas disciplinas.

Estar en una Lista no significa tener trabajo garantizado

Éste es probablemente uno de los puntos más importantes para cualquier profesionista que observe esta actividad como una posible oportunidad.

La Lista no debe interpretarse como una bolsa de trabajo ni como una garantía de contratación.

Su función es integrar un registro de especialistas disponibles para proporcionar auxilio técnico-pericial cuando sean requeridos.

Además, para determinadas designaciones con cargo al presupuesto judicial existe un procedimiento específico.

La regulación contempla incluso la búsqueda previa de apoyo sin costo en instituciones públicas, educativas o colegios profesionales y, de no obtenerlo, la utilización del Directorio correspondiente.

También establece que debe procurarse una designación consecutiva de especialistas de una misma materia dentro del Circuito.

Esto cambia significativamente la pregunta empresarial.

No basta con preguntar:

¿Cómo ingreso a la Lista?

Hay que preguntar también:

¿Cuántas oportunidades produce realmente estar en ella?

Y esa segunda pregunta no puede responderse adecuadamente solamente leyendo la regulación.

Requiere investigación de campo.

¿Qué sucede cuando los expertos no coinciden?

Existe otra figura particularmente interesante: el tercero en discordia.

Imaginemos dos dictámenes.

Uno concluye que una instalación presenta defectos graves.

El otro sostiene que cumple técnicamente.

Si la contradicción es sustancial y la autoridad no encuentra elementos suficientes para formar una conclusión, determinadas legislaciones procesales permiten designar un tercer perito.

Su función no consiste simplemente en decidir cuál de los dos primeros “tiene razón”.

Debe efectuar su propio análisis técnico y presentar conclusiones que puedan aportar nuevos elementos a la autoridad.

La figura muestra algo importante:

la prueba técnica también puede ser controvertida.

Dos profesionistas competentes pueden discrepar porque utilizaron metodologías diferentes, porque tuvieron información distinta o porque interpretaron de manera diferente las condiciones analizadas.

Eso obliga a elevar el estándar del trabajo pericial.

El verdadero producto del perito no es un documento

Podría pensarse que un perito vende dictámenes.

Creo que esa definición se queda corta.

El documento es solamente el vehículo.

Lo que realmente aporta es confianza técnica.

Para conseguirla necesita combinar varias capacidades:

Conocimiento

Dominar su especialidad.

Experiencia

Haber enfrentado situaciones semejantes en el mundo real.

Método

Saber cómo analizar, comprobar y documentar.

Independencia

No modificar una conclusión para beneficiar a quien solicitó sus servicios.

Comunicación

Explicar temas técnicos complejos para personas que no necesariamente dominan su especialidad.

Evidencia

Respaldar cada afirmación importante.

Solidez

Ser capaz de sostener su conclusión cuando alguien la cuestiona.

Esa última capacidad es particularmente relevante.

Un excelente ingeniero puede tener enormes conocimientos técnicos y, sin embargo, producir un dictamen difícil de comprender.

También puede ocurrir lo contrario: un documento muy bien redactado puede carecer de profundidad técnica.

El buen peritaje necesita ambas cosas.

¿Existe una oportunidad profesional?

Probablemente sí.

Pero sería prematuro hablar de ella en términos económicos sin investigar más.

La Convocatoria 2027 proporciona una señal interesante: identifica expresamente materias que tienen una mayor solicitud de servicios periciales.

Entre ellas aparecen áreas directamente relacionadas con la actividad empresarial e industrial:

arquitectura;

construcción;

ingeniería y sus diferentes especialidades;

topografía;

urbanismo;

valuación;

valuación de maquinaria y equipo;

valuación inmobiliaria;

valuación industrial;

gestión e impacto ambiental;

auditoría;

contabilidad;

informática e informática forense.

Esto demuestra que existe una necesidad institucional de conocimiento especializado.

No demuestra todavía cuál es su tamaño económico.

Tampoco nos dice cuántos asuntos recibe anualmente cada perito, cuáles son los honorarios reales promedio, cuánto tarda en cobrarlos o qué especialidades presentan una oferta insuficiente.

Ahí precisamente comienza una segunda investigación.

¿Y las empresas especializadas?

Existe además otra vertiente que vale la pena observar.

La Convocatoria define al perito registrado en la Lista como una persona física que presta auxilio técnico-pericial de manera independiente e imparcial.

Eso no significa que alrededor de una pericial no puedan requerirse capacidades adicionales.

Una investigación técnica compleja puede involucrar:

levantamientos;

pruebas de laboratorio;

estudios especializados;

mediciones;

análisis de materiales;

procesamiento de información;

modelación;

inspecciones;

valuaciones;

análisis documental;

fotografía especializada;

equipos de medición;

soporte tecnológico.

Esto abre otra pregunta estratégica:

¿Existe un ecosistema de servicios profesionales alrededor del perito?

Es posible.

Pero también sería un error asumir automáticamente que todo servicio técnico puede incorporarse a una pericial o pagarse como parte de ella.

Su necesidad, autorización y tratamiento dependerán de cada procedimiento.

No es una actividad para improvisar

La oportunidad profesional también viene acompañada de responsabilidad.

La Convocatoria 2027 exige actualmente, entre otros requisitos, experiencia profesional mínima de cinco años en cada materia o especialidad solicitada y experiencia metodológica para presentar, elaborar y desahogar dictámenes periciales ante autoridades jurisdiccionales.

No parece, por tanto, una actividad diseñada para quien simplemente desea incorporar una nueva fuente de ingresos a su práctica profesional.

Un perito puede intervenir en decisiones que afecten patrimonio, responsabilidades, derechos y obligaciones de otras personas.

Un cálculo incorrecto.

Una metodología insuficiente.

Un conflicto de interés no revelado.

Una conclusión sin evidencia.

O el incumplimiento de una obligación procesal.

Pueden tener consecuencias importantes.

El conocimiento técnico es indispensable.

La responsabilidad también.

Lo que todavía necesitamos investigar

La regulación nos permite comprender el sistema.

Pero no necesariamente nos dice cómo funciona todos los días.

Para entender el mercado profesional de los servicios periciales todavía convendría conversar con quienes participan en él.

Entre otras cosas, habría que investigar:

¿Cuántos asuntos recibe realmente un perito registrado durante un año?

¿Qué porcentaje proviene de particulares y qué porcentaje de designaciones judiciales?

¿Quién genera más oportunidades: empresas, abogados, despachos o autoridades?

¿Cómo funciona realmente la rotación de especialistas?

¿Existen especialidades con pocos profesionistas disponibles?

¿Cuánto tiempo transcurre entre una designación y el pago?

¿Qué gastos debe financiar inicialmente el perito?

¿Qué características hacen que un abogado vuelva a contratar al mismo especialista?

¿Cuáles son las fallas más frecuentes de los dictámenes?

¿Qué tan rentable puede ser construir una práctica profesional especializada?

Estas preguntas ya no son jurídicas.

Son preguntas de mercado.

Una conclusión

Este análisis comenzó preguntando cómo funcionan los servicios de los peritos judiciales.

Pero termina revelando algo más amplio.

En muchas organizaciones existe conocimiento altamente especializado que parece tener valor solamente dentro de su ámbito técnico.

Un ingeniero sabe interpretar una instalación.

Un arquitecto entiende una construcción.

Un valuador puede determinar el valor de un activo.

Un especialista en mantenimiento puede identificar las posibles causas de una falla.

Un experto informático puede reconstruir información digital.

Cuando ese conocimiento se estructura mediante método, evidencia, independencia y capacidad de explicación, adquiere una dimensión diferente.

Puede ayudar a una empresa a entender un problema.

Puede permitirle tomar una decisión.

Y en determinadas circunstancias puede ayudar también a una autoridad a comprender una realidad que el Derecho, por sí solo, no puede explicar.

Porque el conocimiento especializado adquiere verdadero valor cuando puede convertirse en una decisión confiable.

En AOR Estrategia nos interesa explorar aquellos espacios en los que la experiencia acumulada de un profesional puede transformarse en conocimiento estructurado, evidencia y mejores decisiones. Porque saber es importante; saber convertir ese conocimiento en una conclusión confiable es otra capacidad.

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Preguntas frecuentes

Lo que los ejecutivos suelen preguntar

¿Existe una Lista de peritos del Poder Judicial de la Federación?
Sí. El Órgano de Administración Judicial tiene entre sus atribuciones formar anualmente una lista de personas que puedan fungir como peritos ante órganos del Poder Judicial de la Federación, organizada por ramas, especialidades y Circuitos Judiciales.
¿Estar registrado en la Lista garantiza recibir trabajo?
No debe interpretarse como una garantía de contratación. La Lista funciona como un instrumento para identificar perfiles disponibles cuando se requiere auxilio pericial, y las designaciones están sujetas a los procedimientos correspondientes.
¿Qué experiencia se requiere actualmente para solicitar ingreso a la Lista?
La Convocatoria 2027 exige, entre otros requisitos, al menos cinco años de experiencia profesional en cada materia o especialidad solicitada y experiencia metodológica para elaborar y desahogar dictámenes ante autoridades jurisdiccionales.
¿Qué especialidades de servicios periciales son solicitadas?
La Convocatoria 2027 identifica, entre otras, arquitectura, construcción, ingeniería, topografía, urbanismo, diversas modalidades de valuación, ciencias forenses, medicina, auditoría, contabilidad e informática forense entre las materias más solicitadas.
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Equipo AOR

AOR Estrategia. 15+ años acompañando C-Suites en México y Latinoamérica.

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